
Otra noche más en el hospital,daba la impresión que no saldría de aquel caluroso cuarto, decía que era una "carcelilla" estaba sola cuando llegué y me recibió como si hubiese visto algo fantastico la ilusión que le hizo al verme, esa noche hablamos de varias cosas, Lucía era una gran conversadora y sabe escuchar que no es poco en mi Andalucía, que de eso nos falta un" piquillo" cosas nuestras que diría Lucy y con toda la razón del mundo, nohay más que salir a la calle, la gente va hablando a voces o se paran en medio de la acera, estan tan metidas en su conversación que no te dejan pasar, estabamos comentando,estas cosasy le conté una acnedota que me contó mi madre sobre una tía mía por parte paterna,yo era muy pequeño cuándo me lo contó pero esas cosas se quedan para siempre en el cerebro.
La historia tiene guasa o miga como se quiera,esta tía mía había ido a la panaderia y habitualmente en esa época se compraban hogazas de pan un o dos kgs el caso es que se juntó con una amiga y a la chachara que te pego se comió la hogaza a pellizcos, cuándo se despidieron le sijo mi tía a la miga que donde había dejado el pan y la mujer que le contesta haber que le vas a poner a tu marido cuando venga a comer si te lo has comido,mi madre la defendía de aquello porque era una época de hambre.